Samarcanda en 2 días — guía de la ciudad: qué ver
Llegué a Samarcanda para dos días. Me bastaron para ver las cúpulas turquesa del Registán, los tres mausoleos principales y un par de rincones a los que los turistas no suelen llegar, y todo ello sin ir con prisas.

Samarcanda — la ciudad en pocas palabras
Samarcanda es una de las ciudades más antiguas del mundo: tiene más de 2700 años. Estaba en la Ruta de la Seda y fue capital del imperio de Tamerlán (aquí lo llaman Amir Temur). Fue con él, en los siglos XIV y XV, cuando se levantaron las cúpulas turquesa y los portales que hoy atraen a todo el mundo.
Si vienes por primera vez, la ciudad te sorprende gratamente: los principales monumentos están muy cerca unos de otros. En dos días da tiempo de sobra a verlo todo lo importante sin correr. Aquí te cuento cómo repartí yo esos dos días, con precios, horarios y GPS de cada lugar.
Día 1: Registán, la ciudad y el mausoleo Gur-e-Amir
El Registán — la plaza principal
El Registán son tres madrasas (antiguas universidades islámicas) colocadas en forma de «U» alrededor de una plaza común. Se construyeron entre los siglos XV y XVII, y de cerca entiendes la escala: portales tan altos como un edificio de varias plantas, cubiertos por completo de mosaicos.
Es mejor ir cerca del atardecer: te da tiempo a ver la plaza con luz de día y luego quedarte a la iluminación nocturna sin moverte. Dentro de los patios hay vendedores de recuerdos y alfombras, y bajo la cúpula de la madrasa Tilla-Kari te espera un techo dorado que merece la pena ver por dentro.



Detalles que es fácil pasar por alto

Sobre el Registán tengo una guía aparte más detallada, con el plano de la plaza, qué hay en cada rincón y cómo subir al minarete.
Más información: El Registán de Samarcanda — guía completa
Información práctica
- Qué es: conjunto de tres madrasas de los siglos XV–XVII
- GPS: 39.6547, 66.9758
- Horario: 8:00–19:00 (más amplio en verano)
- Entrada: ~100 000 soms (~$8 / €7)
- Cuánto tiempo: 1,5–2 horas
- Consejo: llega un par de horas antes del atardecer y quédate a la iluminación nocturna; así verás la plaza con luz y también encendida
Paseo por la ciudad y el parque del Registán
Entre los puntos principales fui caminando. Samarcanda es una ciudad verde, con avenidas amplias, viejas casas señoriales de comienzos del siglo XX y fuentes junto a las que los vecinos se refugian del calor.



Un minarete antiguo y una fuente del parque


El parque que hay junto a la plaza
Gur-e-Amir — el mausoleo de Tamerlán
El Gur-e-Amir es la tumba de Tamerlán y sus descendientes. Por fuera es una cúpula turquesa acanalada y un minarete; por dentro, uno de los interiores más bonitos que he visto: paredes y techo cubiertos de oro y pinturas.
Aquí reina el silencio y una atmósfera solemne. En el centro de la sala están las lápidas (los enterramientos reales están más abajo, en la cripta). La piedra verde oscuro sobre la tumba de Tamerlán es un bloque macizo de jade, uno de los más grandes del mundo.



Bajo la cúpula, todo es oro

Tengo un artículo dedicado a este mausoleo, con su historia, horarios y detalles: Mausoleo Gur-e-Amir de Samarcanda — guía
Información práctica
- Qué es: mausoleo de Tamerlán y su familia, principios del siglo XV
- Horario: 8:00–19:00
- Entrada: ~75 000 soms (~$6 / €5,5)
- Cuánto tiempo: 40–60 minutos
El Registán de noche
Cuando anochece, iluminan las fachadas y la plaza se ve muy distinta a como es de día. Además hay menos gente: por eso merece la pena quedarse hasta que oscurece.


El Registán con la iluminación nocturna
Día 2: Shah-i-Zinda, la mezquita Hazrat Khizr y el Centro de Artesanos
Shah-i-Zinda — la calle de los mausoleos
Shah-i-Zinda es una estrecha callejuela-necrópolis: a ambos lados se alzan mausoleos, cada uno revestido por completo de azulejos. Los tonos de turquesa, azul y verde cambian literalmente a cada paso.
El nombre significa «El rey vivo»: según la leyenda, aquí está enterrado un primo del profeta Mahoma. Para mucha gente es un lugar de peregrinación, así que conviene vestir con recato y comportarse en silencio.




Las cúpulas por dentro: una tallada y otra dorada
Guía detallada de la necrópolis: Shah-i-Zinda en Samarcanda
Información práctica
- Qué es: necrópolis en forma de calle, con mausoleos de los siglos XIV–XV
- Horario: 9:00–19:00
- Entrada: ~80 000 soms (~$6,5 / €6)
- Cuánto tiempo: 1–1,5 horas
La mezquita Hazrat Khizr
La mezquita Hazrat Khizr se alza sobre una colina justo enfrente de Shah-i-Zinda, así que es cómodo combinarlas. La primera mezquita se construyó aquí ya en el siglo VIII; el edificio actual es de mediados del XIX. Dentro hay techos de madera pintados y columnas talladas, y desde la terraza se abre una vista de todo el casco antiguo.
En el recinto de la mezquita está el mausoleo de Islam Karímov, primer presidente de Uzbekistán. Es un lugar tranquilo y cuidado, con bastante menos gente que en las plazas vecinas.




El techo pintado y la terraza con vistas a la ciudad
Información práctica
- GPS: 39.6626, 66.9836
- Horario: aproximadamente 8:00–19:00
- Entrada: simbólica, unos 20 000 soms (~$1,5); el mausoleo es gratuito
- Consejo: es cómodo combinarla con Shah-i-Zinda, están una enfrente de la otra
El Centro de Artesanos y la galería Happy Bird
Al caer la tarde entré en el Centro de Artesanos (Samarkand Center of Crafts), un antiguo caravasar donde, en dos plantas, se reparten talleres y tiendas. No es un museo: los artesanos trabajan allí mismo y venden ellos mismos sus piezas.

En la planta baja te recomiendo asomarte a la tienda de cerámica. Platos pintados a mano, uno por uno: con pájaros, granadas y motivos vegetales. El azul con verde es el inconfundible estilo de Samarcanda.


Cada plato está pintado a mano
En la primera planta está la galería Happy Bird. La diseñadora Elena Ladik confecciona ropa con telas antiguas: las familias de la zona guardan retales en casa durante décadas, y con ellos salen prendas que unen la tradición y un corte actual.

Allí mismo, en la primera planta, hay también el taller de un pintor. Cuadros, obra gráfica, dibujos a lápiz y pañuelos de seda pintados a mano, con granadas y pájaros como los de los platos.


El taller del pintor: obra gráfica y pintura

Información práctica
- Qué es: Centro de Artesanos (antiguo caravasar), tiendas y talleres
- Dentro: galería Happy Bird (1.ª planta), cerámica (planta baja), taller del pintor
- Horario: aproximadamente 10:00–19:00
- Entrada: gratuita; las compras son opcionales y se puede regatear
- Google Maps: Happy Bird
La iglesia católica de San Juan Bautista
Si te apetece un respiro de las plazas y el gentío, entra en la parroquia católica de San Juan Bautista. Es una iglesia neogótica de ladrillo claro rodeada de un jardín. Dentro del patio se está tranquilo, verde y fresco, casi sin nadie.


La iglesia de San Juan Bautista y su jardín
Dónde comer — el restaurante «Karimbek»
En estos dos días probé la comida en varios sitios, pero el que más me gustó fue el restaurante «Karimbek». Aquí puedes venir sin dudarlo tanto a comer como a cenar: carta enorme, todo rico y mucha gente local, que siempre es buena señal.
Yo pedí shashlik (brochetas) con cebolla en vinagre y achichuk, una ensalada de tomate y cebolla cortados finos que en Uzbekistán acompaña a la carne casi en todas partes (la más rica, por cierto, la tomé en Bujará). De postre, baklava con té. Las raciones son generosas y los precios, bajos.


Información práctica
- Qué pedir: shashlik, plov, sopas locales, baklava
- Precio medio: bajo, raciones generosas
- Google Maps: Restaurant Karimbek
Cómo moverse por Samarcanda
- A pie: el centro es compacto; entre el Registán, el Gur-e-Amir y los parques se va fácilmente andando
- En taxi: lo más cómodo es pedirlo con una app de taxi; es barato y sin regatear
- Hasta Shah-i-Zinda y Hazrat Khizr: quedan algo apartados del centro, así que es más práctico ir en taxi (5–10 minutos desde el Registán)
Consejos
- Cuándo ir: primavera (abril–mayo) y otoño (septiembre–octubre), buen tiempo y muy bonito. En verano, de día, puede pasar de los +35 °C
- Qué ponerse: para las mezquitas y Shah-i-Zinda, hombros y rodillas cubiertos; no hace falta llevar pañuelo, pero viene bien
- Efectivo: viene bien tener soms para recuerdos y taxis, aunque cada vez se aceptan más las tarjetas
- Con qué combinar: Shah-i-Zinda y la mezquita Hazrat Khizr están cerca, tiene sentido verlas de una vez
Preguntas frecuentes
Con dos días basta para ver todo lo principal sin prisas: el Registán, el Gur-e-Amir, Shah-i-Zinda, la mezquita Hazrat Khizr y las tiendas de artesanía. Si quieres añadir museos y el observatorio de Ulugh Beg, reserva un tercer día.
El Registán, el mausoleo Gur-e-Amir, la necrópolis de Shah-i-Zinda y la mezquita Hazrat Khizr con sus vistas a la ciudad. De camino merece la pena asomarse al Centro de Artesanos y a la tranquila iglesia católica de San Juan Bautista.
Orientativamente: el Registán, unos 100 000 soms (~$8); Shah-i-Zinda, 80 000 soms (~$6,5); el Gur-e-Amir, 75 000 soms (~$6). Los precios cambian de vez en cuando, así que confírmalos allí mismo.
Lo más cómodo es en primavera y otoño. En verano hace calor y en invierno refresca, pero hay poca gente. En cualquier época, el mejor momento para pasear es a primera hora de la mañana y al atardecer.
El centro se recorre bien a pie. Hasta Shah-i-Zinda y la mezquita Hazrat Khizr es más práctico ir en taxi con una app de taxi: son 5–10 minutos y sale muy barato.
El que más me gustó fue el restaurante «Karimbek»: carta amplia, sabrosa cocina local y mucha clientela de la zona. Buena opción tanto para comer como para cenar.
¿Merece la pena ir?
Samarcanda es de esas ciudades donde en dos días te da tiempo a ver lo esencial y también a pasear sin prisas. Las cúpulas turquesa, los patios silenciosos, las tiendas de artesanía y un plov para cenar: me bastó para querer volver.